Spitz japonés

El Spitz japonés es un perro muy activo y muy juguetón. Su gusto por el juego será una ventaja para educarlo porque este querido perrito no es realmente el rey de la obediencia. Más bien independiente y discreto, seguirá siendo afectuoso con sus maestros.

Su documento de identidad

Nombres : Spitz japonés, Nihon Suppitsu, Spitz japonés.

Grupo: Grupo 5: perros Spitz y de tipo primitivo. - Sección 1 : Spitz asiático y carreras relacionadas. Sin prueba de trabajo.

Altura a la cruz : entre 30 y 38 cm para los machos y entre 28 y 36 cm para las hembras .

Peso : el Spitz japonés, macho o hembra, pesa entre 6 y 10 kg .

Color : el Spitz japonés solo puede ser blanco puro. Ningún otro color o variante es aceptado por el estándar de raza.

Cabello : el pelo del Spitz japonés es largo y abundante, su monocapa es corta y densa.

Cuidado del cabello : a pesar de la longitud de su pelaje, el Spitz japonés solo pierde muy pocos pelos y cuando pierde, a menudo se presenta en forma de bolas de cabello, fáciles de quitar. Su mantenimiento no es complicado, pero incluso es aconsejable cepillarse todos los días, especialmente para evitar nudos y mantener el aspecto sedoso de su bata blanca pura.

Cuerpo : bien proporcionado, emana mucha elegancia.

Cabeza : La cabeza del Spitz japonés es proporcional a su cuerpo, moderadamente ancha y ligeramente redondeada. La parada está marcada.

Ojos : Los ojos del Spitz japonés son moderadamente grandes, de color oscuro y con forma de almendra.

Orejas : Las orejas del Spitz japonés son de forma triangular, pequeñas y puntiagudas. Están atados arriba y bien erectos en la cabeza. Están mirando hacia adelante.

Cola : la cola del Spitz japonés es de tamaño mediano, muy proporcionado en el cabello, atado alto se lleva en la espalda.

Esperanza de vida : alrededor de 13 años.

Necesidad de gastos : importante.

Nota: A pesar de su pequeño tamaño, el Spitz japonés no es un "perro de sofá", es muy activo y jugador y con frecuencia tendrá una gran demanda de actividades. Será importante ofrecerle largas caminatas diarias y actividades que fortalezcan la relación entre él y su maestro.

Actividades posibles : paseos, ritmo obediente, seguimiento, agilidad (específica para razas pequeñas), etc.

Vida en apartamento : posible.

Nota: El Spitz japonés puede vivir tanto en la ciudad como en el campo. De hecho, mientras esté bien empleado y tenga interacciones sociales con su amo regularmente, el Spitz japonés será un perro feliz y bueno en sus patas.

Compatibilidad con niños : posible.

Nota: El Spitz japonés podrá llevarse bien con los niños, pero no será necesario que sea demasiado brusco con él ni demasiado invasivo.

Las reglas de la vida en el hogar deberían establecerse para el bienestar y la seguridad de todos.

Costo de adquisición : toma un promedio de 1000 € para adoptar un Spitz japonés de cría.

Presupuesto mensual : toma un promedio de 20 € por mes para satisfacer las necesidades del Spitz japonés al ofrecer una dieta de calidad.

Cohabitación con otros animales : posible.

Nota: si se ha socializado adecuadamente desde una edad muy temprana, el Spitz japonés podrá convivir con otros animales. Al tener una naturaleza bastante independiente, apreciará muy poco la presencia "pegajosa" de un congénere u otro animal.

Robustez : a pesar de su pequeño tamaño, el Spitz japonés es básicamente un perro bastante robusto que puede tolerar bajas temperaturas, incluso si la vida en interiores será mucho más adecuada para él.

Su historia

Parece que el Spitz japonés es el descendiente del gran Spitz blanco alemán, importado a Japón en 1920. El Spitz japonés que conocemos hoy es el resultado de varios cruces entre Spits norteamericanos, australianos y chinos. La raza fue reconocida oficialmente por la FCI en 1964.

Su carácter

El Spitz japonés no se queda atrás en lo que respecta al personaje, pero sin embargo es muy afectuoso con sus maestros. El Spitz japonés es más bien jugador y activo. Es un perro muy bueno que incluso puede ser virulento contra extraños, lo que lo convierte en un perro muy bueno y alerta.

Su educación

La educación y la obediencia no son las principales fortalezas del Spitz japonés, por lo que será necesario al mismo tiempo ser firme y paciente para poder educar a este perro.

Además, su inteligencia y su deseo de jugar pueden ser aliados para hacer que la educación sea más lúdica y accesible.

Solemos dejar que muchas cosas vayan a los perros pequeños, precisamente porque son pequeñas. Pero esto no sirve al perro ni a las personas que componen el grupo social porque un perro con poca educación, incluso pequeño, puede convertirse rápidamente en una limitación diaria.

Sus posibles problemas de salud

El Spitz japonés no tiene predisposiciones propias de ciertas enfermedades, es bastante sólido.