Mi perro tiene dolor de espalda

-Perro mal-a - volver El dolor de espalda no es solo una prerrogativa de los humanos. La mayoría de las veces se cree que los perros tienen problemas de espalda que causan sufrimiento significativo. ¿Cómo diagnosticar que tu mascota tiene dolor de espalda? ¿Cuáles son las causas y soluciones a este problema? ¿Hay razas más sensibles que otras?

¿Cómo sé si mi perro tiene dolor de espalda?

¿Notaste que tu perro tiene cada vez más problemas para moverse? A veces se niega a subirse al sofá, se muestra reacio a subir las escaleras, está menos activo afuera y pasa cada vez más tiempo acostado.

Está claro que él está sufriendo. Si su situación es muy dolorosa, su animal puede cojear, desequilibrarse. Usted nota que las garras de sus patas traseras están más gastadas de lo normal.

En caso de un fuerte dolor de espalda, su perro puede tener parálisis de las extremidades posteriores y sufrir de incontinencia.

Cómo aliviarlo?

En todos los casos, debe llevar a su mascota al veterinario que realizará una serie de pruebas y radiografías de la columna vertebral, para hacer su diagnóstico: ciática simple, osteoartritis, dolor crónico causado por inflamación o malformación absoluta.

A su mejor amigo se le pueden recetar fisioterapia, masajes o incluso acupuntura. El tratamiento irá acompañado de analgésicos para mejorar la vida diaria de su perro. Tendrás que dejar a tu perro en reposo.

En los casos más pesados, el pronóstico es más preocupante, con mayor frecuencia requerirá cirugía. Dichas operaciones son costosas y pueden ser cubiertas parcialmente por un seguro de salud; utilice nuestro comparador de seguros de perros para obtener más información sobre las transacciones reembolsadas y los porcentajes de compensación.

¿Hay razas predispuestas?

Los perros de raza grande, los labradores, los pastores alemanes ..., así como los perros con una espalda larga, como los bassets, por ejemplo, son propensos al dolor de espalda. Sin embargo, todas las razas están en riesgo de dolor de espalda, debido a la morfología de nuestros compañeros. La región de la región lumbar y el sacro es de hecho frágil en estos animales acostumbrados a correr o moverse al trote.