Convulsiones en perros

Ver a tu mejor amigo de cuatro patas sacudido por convulsiones es una experiencia bastante aterradora. Siente que está perdiendo el control y no puede hacer nada para ayudar a su perro. Es importante entender cómo funciona y qué puede estar causando estos trastornos.

¿Qué es una convulsión?

La convulsión es una reacción cerebral que toma la forma de una descarga eléctrica. No dura más de unos pocos segundos durante los cuales su perro comienza a pedalear en el vacío, sus ojos giran y, a menudo, comienza a babear.

Una convulsión puede ser causada por epilepsia, intoxicación, un tumor cerebral, un alto nivel de glucosa ... Muchas causas pueden causar una crisis convulsiva . Es por eso que necesita realizar exámenes exhaustivos con su veterinario para ayudarlo a mejorar.

¿Qué hacer para ayudar a su mascota durante las crisis?

Tan pronto como su animal esté en crisis, comience envolviéndolo con cojines, sin moverlo, para que no duela. Él no controla sus movimientos y podría lastimarse a sí mismo. Reduzca el sonido y la estimulación de la luz tanto como sea posible. No intente, como suele leerse, atrapar su lengua para evitar que la trague. Ocurre muy raramente, así que no corras el riesgo de que te muerdan. Háblale con calma, sin brutalidad, y rodéalo de calma. Una vez que la crisis haya terminado, ayúdelo a volver con él.

Póngase en contacto con su veterinario si la convulsión dura más de 3 minutos o si las convulsiones ocurren una después de la otra. Las convulsiones graves y a largo plazo pueden ser potencialmente mortales y una emergencia médica.

Para ir más lejos

Recuerde aprovechar las crisis para hablar con su veterinario. La duración puede ser un elemento valioso para un diagnóstico. Deberá probar a su animal para comprender de dónde vienen estos ataques. Sepa que ocurren con mayor frecuencia entre 2 y 5 años. Algunas razas de perros son muy propensas a la epilepsia, como Boxer, Golden Retriever, Labrador o Beagle.

Finalmente, debe saber que las convulsiones pueden estar acompañadas de desorientación y pérdida de apetito en su perro. A veces escucha o ve menos bien, pero no debería durar más de 48 horas.