Eclampsia en la perra

La eclampsia, también conocida como tétanos puerperal por los veterinarios, es un trastorno metabólico que puede ocurrir en la perra al final de la gestación o durante el período de lactancia.

Es una verdadera y absoluta emergencia veterinaria .

¿Cuáles son los síntomas de la eclampsia?

Los primeros síntomas de la eclampsia son:

  • nerviosismo y agitación,
  • rigidez muscular que puede producir rigidez en la marcha,
  • trastornos respiratorios manifestados por jadeos,
  • aumento del riesgo cardíaco

Estos primeros síntomas pueden ser difíciles de detectar para el dueño del perro al comienzo de la crisis de eclampsia. Si no se realiza ningún tratamiento, la condición de un perro en crisis puede deteriorarse de unos pocos minutos a unas pocas horas después del inicio de estos primeros síntomas, evolucionando a convulsiones sin pérdida de conciencia.

Sin cuidado veterinario, el perro puede perder la vida.

La mayoría de los casos de eclampsia ocurren durante los primeros 21 días de lactancia, pero pueden durar desde los últimos 20 días de gestación hasta 45 días después del nacimiento de los cachorros.

¿Cuál es el origen de la eclampsia?

El final de la gestación y la lactancia son momentos en que el cuerpo de la perra tiene que movilizar una gran cantidad de calcio. Este calcio se utiliza para construir esqueletos de cachorros para nacer y la producción de leche, rica en este mineral. El cuerpo de la perra atrae este calcio en su propio esqueleto. En algunos casos, los requerimientos de calcio pueden ser mayores que los que el cuerpo de la perra realmente puede proporcionar. El perro carece de calcio o hipocalcemia, que está en la raíz del trastorno metabólico que causa los síntomas de la eclampsia.

Los perros de razas pequeñas (poodles, pinscher miniatura, chihuahua ...) y las camadas con una gran cantidad de cachorros son factores de riesgo adicionales para la eclampsia.

¿Qué hacer en caso de crisis de eclampsia?

En caso de crisis de eclampsia, por supuesto es necesario dejar de amamantar a los cachorros inmediatamente y reemplazarlo con biberón con fórmula de leche. También es vital llevar al perro con urgencia a un veterinario para su hospitalización. El veterinario restablecerá el equilibrio de calcio de la perra al inyectarle calcio intravenoso. Este tratamiento, muy delicado, debe realizarse bajo monitorización cardíaca porque un exceso de calcio o un aumento demasiado repentino de su velocidad en la sangre pueden inducir un paro cardíaco.

Una vez que el perro es restaurado, ella puede, dependiendo de su condición y las recomendaciones del veterinario, reanudar parcial o completamente la lactancia de sus cachorros. Para evitar la recurrencia, el veterinario puede prescribir una dieta adecuada y suplementos de calcio.

¿Se puede prevenir la eclampsia?

La eclampsia puede prevenirse administrando a las perras gestantes y lactantes una dieta cuyos niveles de calcio y fósforo se adaptan a su estado fisiológico. También evite alimentar a su perro con arroz o maíz. Estos almidones contienen sustancias antinutricionales que impiden la absorción de calcio.

Pídale consejo a su veterinario y observe a su perro de cerca durante el período de lactancia.