Hidroterapia en perros

Cuando su perro sufre un problema de motor o ha sufrido una fractura importante, es importante rehabilitar su cuerpo. La hidroterapia es una técnica cada vez más popular, y la clínica veterinaria pionera se encuentra en Maison Alfort. ¿Qué es la hidroterapia? ¿Por qué esta técnica funciona bien? ¿Cómo practicarlo?

¿Qué es la hidroterapia?

Si nos referimos a los orígenes lingüísticos, la hidroterapia se refiere al cuidado con agua . Cuando su veterinario le prescribe sus sesiones de hidroterapia a su mejor amigo, le ofrece a su mascota un trabajo corporal en el ambiente acuático. Esto corresponde a una serie de movimientos que el terapeuta impone a su perro, ya sea por mimetismo o por juego, pero también, dependiendo del animal, por la palabra.

En el agua, tu compañero se libera de su peso y puede poner en acción todos sus músculos y articulaciones. Así es como las sesiones de rehabilitación canina muestran su efectividad. A través de movimientos suaves, el perro vuelve a aprender a moverse de forma natural.

¿Por qué es particularmente efectivo en perros?

El perro es un buen nadador Además, ama el agua. Si deja a su animal cerca de un lago o un río sin prohibirlo, invariablemente se sumergirá. Nadar es tan bueno para el perro como lo es para el hombre. Los ejercicios físicos que se desarrollan compensan los defectos que se han adquirido a lo largo de los años. Para el perro, esto ayuda a volver a aprender el buen movimiento, así como los músculos en caso de pérdida muscular después de una lesión o un accidente.

¿Dónde practicar y a qué costo?

La hidroterapia no es practicada por su veterinario. Esto es en una clínica donde funciona un laboratorio de investigación veterinaria. También puede encontrar un buen servicio de hidroterapia en un centro de perros.

En todos los casos, consulte a su veterinario. En general, su perro tendrá derecho a una docena de sesiones para que el tratamiento dé sus frutos. Esto puede aumentar dependiendo de su afecto y capacidad de recuperación.

La sesión cuesta entre 20 y 30 euros, pero no siempre es compatible con un perro mutuo especializado. Consulte su contrato de antemano.