Evitar que su perro reclame comida

Evitar que su perro mendigue es una experiencia de aprendizaje todos los días. Si decides que tu perro no debe mendigar, esta decisión debe ser constante; de ​​lo contrario, la disfrutará.

¿Por qué un perro pide comidas?

Si su perro ruega cuando come, es porque sabe que al hacerlo, alguien eventualmente se romperá y le dará lo que quiere.

Si está pidiendo comida en la mesa, es porque usted o alguien de su familia ya la ha dado. Los niños pueden estar acostumbrados a hacer esto cuando un plato no les conviene o simplemente para complacer a su fiel acompañante.

Son estos pequeños gestos inofensivos los que alentarán a su perro a mendigar. No necesita muchas veces entender que si usa su encanto, puede obtener algo de comida. Y es cierto que es difícil resistir su mirada tierna.

¿Cómo evitar que su perro mendigue?

Si cuando es pequeño, este comportamiento no te molesta, al crecer, tu perro puede convertirse rápidamente en un problema. Mientras no tenga lo que espera, puede volverse insistente: ponerle las patas encima, llorar o incluso ladrar.

Si no quiere que su perro ruegue por las comidas, debe enseñarle cuando sea pequeño que este comportamiento no es correcto.

Toda la familia también debe seguir esta estrategia. Si solo un miembro de la casa le da comida a su perro cuando está en la mesa, eso será suficiente para que adquiera el hábito de mendigar. Es importante que reaccione de la misma manera .

Como proceder ?

Para que su perro se acostumbre a mendigar durante sus comidas, la mejor manera es decirle que no a él para que comprenda que no permite este comportamiento. No pretenda que no ha escuchado su pedido, de lo contrario su perro insistirá aún más para que reaccione.

También puedes:

  • dale su plato al mismo tiempo que comes, él estará demasiado ocupado con su propia comida para ir a verte.
  • Pídale que vaya a su canasta a la hora de comer.
  • Negarle el acceso a la cocina o al comedor.
  • Da un paseo antes de tus comidas. Puede cansarlo. Y es más probable que duerma mientras comes.

Si su perro no ha sido educado para no mendigar, no es demasiado tarde para evitar que continúe. Si a pesar de todos estos consejos, te mira desde la distancia, llorando o ladrando, puedes aislarlo en una habitación mientras él se tranquiliza.

Para concluir, no es recomendable dar golosinas a su perro, siempre que ocurra fuera de las comidas. Pero preste atención a las cantidades, la obesidad canina no debe tomarse a la ligera.